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ALHAMBRA

 

 

  El último de los periodos artísticos dentro del arte andalusí es el correspondiente al nazarí. A las afueras de Granada, pero controlada desde las alturas, decide su emir Ibn Ahmar construir una medina principesca (palacio). Palacio que se sitúa frente a Sierra Nevada y al que se dota de agua al modificar el curso de río Darro para que de vida a sus numerosas fuentes. Naturaleza y construcción arquitectónica se unen en una perfecta simbiosis. La Alhambra se concibe como el típico palacio urbano musulmán ( sin fachada, sin eje central). En la actualidad sólo se mantiene el palacio, pues las construcciones anexas (caballerizas, escuelas, etc.,) han desaparecido y probablemente algunas estancias palaciegas. Todavía quedan distinguibles partes del maxuar, partes diwan y partes del harem. El maxuar era donde se impartía justicia, el diwan donde se hacían las recepciones políticas del palacio y el harem eran las estancias privadas.

El patio del maxuar

Es uno de los patios que constituyen La Alhambra. Como todos los demás desde él se distribuyen las distintas estancias o cuartos, y al igual que en el resto su planta es regular (predominan las rectangulares). Su construcción está realizada con ladrillo que apenas sí se aprecia, porque toda la Alhambra está recubierta con exuberantes y abundantes motivos ornamentales, ya que una de las características del arte nazarí es su riqueza o abundancia decorativa. Este patio del maxuar es de los más sencillos en su construcción. Carece de pórticos (raro en la Alhambra), y el patio está presidido por una pequeña fuente ( el agua es muy usada en la Alhambra), que da acceso a la sala donde se administraba justicia.

El patio de los Arrayanes

Es uno de los patios más grandes del interior de la Alhambra. Forma parte del diwan (espacio reservado para las recepciones políticas del palacio). Como todo patio servía de distribución para diversas estancias: sala de la barca, sala de Comares, etc. Es un patio perfectamente rectangular, porticado en los lados cortos y sin porticar en los largos.
Se llama así por dichos arbustos que presiden en dos grandes hileras paralelas el centro del patio. La parte central tenía un gran estanque dando así el prototipo de estancia de la Alhambra donde se conjugaban agua y naturaleza. Mientras que los lados largos carecen de decoración, los cortos son ejemplos y prototipo de la decoración de la Alhambra.
Antes del muro se abre un pórtico, que tiene arcos de medio punto peraltados, siendo iguales todos menos el gran arco central (más elevado y ancho), que están sostenidos por finas y esbeltas columnas que sostienen pilares que descienden del muro. Toda la pared sostenida está decorada. Sobre los arcos se asemeja a la sebka o red de rombos típica de las dinastías africanas, el gran arco está enmarcado en su alfiz. Los motivos decorativos son geométricos, vegetales, epigráficos (textos del Corán). La pared que da paso a las estancias está formada por un zócalo de azulejos policromados con motivos geométricos. Sobre él, todo un muro decorado con yeso, reproduciendo adornos musulmanes. Una puerta amplia con un arco de medio punto apuntado da paso a las estancias.

El patio de los leones

Es una de las estancias más reconocidas y populares de este palacio. Patio del harem o zona privada de los emires. Su función era dar luminosidad y distribuir los diversos cuartos o estancias, como las salas de las dos hermanas, la de los mocárabes, la de los reyes y la de los abecerrajes.
Es un patio rectangular de menores dimensiones que el de los Arrayanes, porticado aquí en los 4 lados. Preside el patio una fuente central que sostiene doce leones que representan los doce signos del zodiaco, de los cuales emana el agua que va a parar en cuatro ríos (canaletas) que simbolizan la fuente de la vida del mundo. Los pórticos están formados por arcos de medio punto peraltados, sostenidos por una o dos columnas con fustes muy delgados y altos sobre los que descienden unos pilares que proceden del muro, todos de similares altitud y grosor, menos los principales que son mayores y siempre enmarcados en su alfiz.
Todo el muro presenta la típica decoración en yeso musulmana. En los lados se produce una especie de pórtico avanzado más complejo que el anterior. La decoración sigue con la típica musulmana. El muro es similar al del resto de los patios de la Alhambra, zócalos de azulejo policromado con motivos geométricos y paredes muy decoradas sin dejar un espacio sin decorar.

La sala de las hermanas puede ser la que más sintetice el prototipo de cuarto o estancia del harem. La primera sensación que nos da es de un barroquismo en los adornos (propio del arte musulmán que siente un gran horror al vacío). La decoración en ellos es increíble, destacando las cubiertas que suelen estar decoradas con mucarnas (adornos en forma de panel) que generan un rico efecto de claroscuro. La decoración epigráfica no son aquí textos del Corán, sino un poema de amor.
Los zócalos están decorados con cerámica rica en policromía, tanto con motivos vegetales como geométricos.
Los vanos ya sean puertas o ventanas, con arcos de medio punto peraltados, que siempre se encuentra adornados con elementos en yeso policromados que dan un realce al vano.
Toda la pared está también decorada con yesos policromados y con motivos vegetales o geométricos, produciendo todo ello un conjunto en el que la riqueza ornamental esconde la pobreza de los materiales constructivos, es al antítesis del arte romano.

 

 

AMPLIABLES

Patio de los Arrayanes

Patio de los leones

Sala de las 2 hermanas